lunes, 29 de octubre de 2018
des haciéndo me
Me deshago
como hoja caída
de otoño
bajo el manto
de nieve
del invierno.
En esta muerte
tal vez tome
conciencia
de la realidad
de mi inexistencia
porque
dejaré de ser hoja caída
para empezar a ser tierra
y quizás ahí
alguna vida pueda crecer
hacia la próxima
primavera.
sábado, 27 de octubre de 2018
abandono
Podría dejar
desangrar todas mis heridas
en vez de taponarlas,
taparlas
o tratarlas inútilmente.
Podría dejar pasar
el tiempo observando
la realidad
de lo poco que le importo.
Podría intentar nacer
de nuevo
y volver a tener ilusiones.
Podría perder todos
mis colores
Y por fin
dejar de sonreír
a la vida,
y olvidar que le amé.
jueves, 18 de octubre de 2018
me apago
Me apago,
ha vuelto a caer mi ánimo.
No sé si será la lluvia
o el otoño
o las ausencias
que se hacen presentes.
No sé lo que es.
Espero que sea temporal.
sábado, 29 de septiembre de 2018
pétalos
Se me cayeron
los pétalos
al suelo
de todas mis decepciones
y ahora sólo
escucho un caminar silencioso
de mi alma sin hojas.
lunes, 17 de septiembre de 2018
pasillos del tiempo
En los pasillos
extrechos del tiempo
quiero encontrar
un hueco
para que se exprese
mi vida,
más allá del invierno
en el que me muevo
y las sombras
que parecieran perseguirme.
viernes, 17 de agosto de 2018
dejar de escribir
Me apago,
mi energía vital
está en mínimos históricos.
Hacía mucho tiempo
que no me sentía así,
casi al borde de la muerte.
No sé por cuándo tiempo
podré seguir escribiendo
o publicando por aquí.
Me falla la energía y
a veces la inspiración,
quizás me tome un descanso de blogger.
Espero que todos los que me
seguisteis alguna vez
o habéis leído en alguna ocasión
os vaya bien.
Por ahora me fallan
las fuerzas interiores
para seguir por aquí.
Si veo que mejoro
volveré,
y sino espero que seais felices.
No sé cuánto me queda de vida ya.
Gracias por haber
estado ahí.
Besos.
tiempo
Tiempo,
para curar mis heridas,
para comprender
aquello para lo que no encuentro
explicación
y tal vez para volver
a la vida,
porque morí,
y en esta tumba
ya no hay con quien charlar.
Siquiera los gusanos
hambrientos
me dirigen la palabra.
Y, el cementerio
se hace una cárcel gigante,
con otros muertos ,
y sus gusanos,
y unas estrellas risueñas
mirando a la luna
y a un riachuelo lejano
discurrir alegre entre hierbas
y rocas ajeno a todo,
a la indiferencia humana
odios y falta de amor.
para curar mis heridas,
para comprender
aquello para lo que no encuentro
explicación
y tal vez para volver
a la vida,
porque morí,
y en esta tumba
ya no hay con quien charlar.
Siquiera los gusanos
hambrientos
me dirigen la palabra.
Y, el cementerio
se hace una cárcel gigante,
con otros muertos ,
y sus gusanos,
y unas estrellas risueñas
mirando a la luna
y a un riachuelo lejano
discurrir alegre entre hierbas
y rocas ajeno a todo,
a la indiferencia humana
odios y falta de amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
